Despues de un divertidisimo desayuno iinglés en el que todo estaba absurdamente seco y salado, salimos hacia Galway.
Galway es un pueblo al lado de un rio con callecitas llenas de colores, restaurantes y tiendas monísimas.
Nos gustó mucho pasear y ver todo.




La catedral inmensa de y piedra gris, con el estilo tanarcado de los edificios de Irlanda, es el edificio mas tocho que vimos. Dentro era tosca y con muchas vidrieras de colores.

